miércoles, 28 de agosto de 2013

LLUVIA.

Me encantan los días grises y lluviosos. Ese olor a humedad, el quedarte en casa pegada a la ventana escuchando el agua caer, sentir el fresco en la cara un día caluroso de verano, las gotas que quedan tras el chaparrón en las hojas de los árboles, el suelo mojado bajo los pies, chapotear los charcos descalza, las palomitas que siempre apetecen en estos días, bailar bajo un manto de lluvia que te cala hasta los huesos... Sí, me encantan los días grises y lluviosos.